Una de mates para aprender a movernos

08.12.2018

Una vez que hemos aceptado el modelo de organización que tenemos (entrada anterior del Blog "Ideas a aceptar") toca aprender a distinguir los caminos para llegar a donde queremos.

Imaginemos que nos ha llegado una carta de un organismo oficial. Es relativamente fácil saber con quién tenemos que tratar porque vemos al remitente. Pero ¿y si eres tú quien quiere poner en marcha algo y tienes que iniciar el primer contacto? ¿Cuántas veces te ha pasado que no sabes ni por dónde arrancar? Vas a tu Ayuntamiento y te dicen que de eso no llevan nada, que vayas al Cabildo, o la Diputación, o la Comunidad Autónoma. Vas a donde te han mandado y te vuelves a casa lleno de frustración sin resolver el problema y enfadado por haber perdido un día de trabajo haciendo una cola inútil.

Es bastante lamentable que, además, a la situación de frustración tenemos que añadir la gestión de la indignación cuando nos dicen "aquí no es" pero no nos dan ninguna pista sobre dónde "sí es". Y casi mejor, a veces, porque si la alternativa es que nos manden a dar vueltas sin sentido, pues no sabemos qué es peor.

Este es mi consejo para intentar acotar la búsqueda: haz subconjuntos. ¿Te acuerdas de los primeros ejercicios de matemáticas de la tierna infancia? Hacías conjuntos, y subconjuntos, y subconjuntitos dentro de los subconjuntos. Por ejemplo, teníamos el conjuntos de los números enteros (positivos y negativos). Y dentro de este, el de los números enteros naturales (sólo positivos, en la naturaleza o hay un árbol o no lo hay, pero no hay árboles en negativo). Y dentro de los enteros naturales, pues podemos hacer, por ejemplo, un subconjunto de números enteros naturales pares.

Con tu asunto hay que hacer lo mismo. Hay que llevarlo al conjuntito más pequeño. Así lo metemos dentro de una bolsa más pequeña y es más fácil buscar en una bolsa pequeña que grande.

Y eso lo vamos a hacer en dos aspectos: materia (de qué va el problema) y territorio (dónde estamos). Porque no es lo mismo un problema de vivienda que de impuestos y no es lo mismo estar en Aragón que en Canarias. Ante todo tenemos que preguntarnos dónde estamos. Es decir: dónde residimos.

Eso es lo primero que hay que pensar cuando quieras interactuar con la Administración Pública. Porque, así, excluyes de tu búsqueda de soluciones a las restantes dieciséis Comunidades Autónomas y a los restantes 8.123 municipios en los que tú no estás.

Es decir: "sólo" se te aplican las normas de tu territorio. De modo que da igual la solución que te cuente tu primo Paco si éste no vive junto a ti. En nuestra búsqueda de soluciones (porque leer sabemos todos), hay que limitarse a definir la materia (servicios sociales, sanidad, transporte y de qué clase, etc.) y usar cualquier buscador de internet para mirar esa materia acompañada de las palabras claves de tu territorio. Y barreremos la búsqueda por los tres escalones de la Administración que vimos : Ayuntamiento-Comunidad Autónoma-Estado.

Recomiendo buscar en este orden: la materia que te interesa más "Ayuntamiento de..." te dará una Ordenanza, si lo tienen regulado. Coge el archivo y lo guardas. No lo estudies aún. Después, además (insisto, además), escribe otra vez la materia junto con "Consejería de...-lo que toque, según materia" de tu Comunidad Autónoma. Y eso te dará otra batería de normas a aplicar. Y, para rematar, echa un ojo al Preámbulo o exposición de motivos de esas normas autonómicas porque, si hay más normas de aplicación estatales, normalmente las citan ahí. Si usas una página medio decente, viene directamente con el link y te redirecciona.

De este modo, probablemente encuentres cuatro o cinco normas de aplicación. Ahora, para leerlas, usas el sentido inverso. Primero lo que haya estatal de aplicación general para todo el mundo. Verifica que el tema es el que buscas y usa el índice para elegir el artículo que suene a lo que te pasa a ti. Después miras la Ley autonómica, y de ahí saltas a los reglamentos (recuerda la teoría del valor de los cromos de los reglamentos del post anterior).

Ahora te diré algo más: la Administración que ha regulado "eso que te pasa" es a la que te tienes que dirigir. Si el Ayuntamiento lo tiene regulado, a por él. Quiere decir que es competente en la materia. Si no, a la Comunidad Autónoma, y así sucesivamente.

Ejemplo fácil: El Impuesto de Bienes Inmuebles. Si lo pones en el buscador junto con el nombre de tu Ayuntamiento, te saldrá una Ordenanza (que es como un Reglamento, para los que se saltaron el capítulo ovillo). Fenomenal, eso significa que tienes que ir ahí con tu problema porque tiene competencia en ese tema. Pero si pones "Impuesto de Sucesiones y Donaciones" más tu Ayuntamiento, no saldrá nada. Siguiente escalón: en el buscador de internet, pon "Impuesto de Sucesiones y Donaciones" más tu Comunidad Autónoma (Consejería de ¿qué? ¿De Sanidad o de Hacienda? ¿De Agricultura o Hacienda? El sentido común siempre gana. Acertaste: de Hacienda. Y ta chán, te sale una Ley Autonómica. Pues ya sabes que eso no te lo van a arreglar en el Ayuntamiento, sino en la Comunidad Autónoma.

¿Hasta aquí vamos bien? Pues así, con todo.

Ahora puedes practicar y, si no le coges el tranquillo, me escribes un email y te lo vuelvo a explicar. Yo creo que esto no lo tienen que saber los juristas, sino cualquier persona, con la misma necesidad con la que aprendemos bases de física y química en el instituto aunque vayamos a estudiar filología inglesa en la facultad. Pues igual.