¿Cómo puedo mejorar mi vida?

20.01.2019

Ya hemos dicho que lo público no es tu enemigo. Al revés. Lo público te pertenece y está a tu servicio y sentirse a salvo es un derecho inherente a la persona.

Desde mi experiencia, voy a intentar dar herramientas a los principales problemas que observo.

A veces, los empleados públicos olvidamos lo poco que la gente conoce el funcionamiento de todos los circuitos administrativos. Eso se traduce en angustia, desasosiego, frustración y un sinfín de emociones negativas que perjudican seriamente a los ciudadanos. Se puede decir que lo administrativo "apesta". Es así de triste. Este mismo blog adolece de un importante problema: conseguir que llegue a tí. Porque, de entrada, la temática echa para atrás a los lectores. La gente que se ve obligada a relacionarse con la Administración Pública cierra los ojos, aprieta los dientes y reza para que el trance pase cuanto antes.

He intentado agrupar las ideas por los principales problemas que escucho a mis amistades sanamente profanas en la materia:

  • No saber qué derechos tienes ante la Administración Pública.
  • No saber a quién dirigirte cuando tienes un problema.
  • Creer que el sistema está contra ti.
  • Indignarte por los incumplimientos de la Administración Pública.
  • Sentirte inerme como David frente a Goliath.
  • Sentirte expoliado sistemáticamente pagando cinco impuestos a tres administraciones cada año.
  • Creer que el empleo público es el reino de los enchufes.
  • Confundir el binomio Administración vs.Política.
  • No tragarte el nuevo rollo de la transparencia.
  • No tener ni idea de cómo proteger tu patrimonio por pequeño que este sea.

Todos estos problemas provocan miedo, indefensión, hartazgo, ira, etc. En definitiva, emociones muy negativas y distintas de la sensación de bienestar que se presupone que nos garantiza el Estado. Propongo que abordemos cada uno de ellos e intentemos buscar la manera de afrontar cada uno con el menor desgaste posible.

En resumen, intento que la Administración Pública no te caiga tan mal y que tu vida sea más fácil. Ahí es nada. Suscríbete y sigue el proyecto y comparte tus dudas sobre la Administración. 

En ocasiones puedes encontrar palabras que no sepas bien qué significan. Por eso, he preparado un glosario de términos y he intentado darles un significado "de andar por casa" para facilitar la comprensión.

 Aquí van algunos ejemplos de cómo aprender a moverte con lenguaje que todos entendemos:

        • Expediente: los papeles. Esos que te dan grima.
        • Tramitar expediente: mover los papeles.
        • Resolver: acabar de mover los papeles (por fin).
        • Notificar: encontrarte donde estés para darte más papeles.
        • Procedimiento: caminito por el que se mueven los papeles.
        • Trámite procedimental: cada parada en el caminito.
        • Impulso procesal: empujón para que tus papeles se muevan de mesa (o de carpeta electrónica, si diste con una Administración que hizo bien las tareas).

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